
No solo tuve el honor de participar en el libro, sino también en su presentación, hoy en fcom.
En marzo de este año, mi colega, maestro y amigo José Luis Orihuela me lanzaba un reto muy difícil de rechazar. “Estoy escribiendo un libro –me dijo– que Anaya Multimedia publicará el segundo semestre y que tratará sobre las claves del futuro del periodismo”. El asunto era el siguiente: el propio José Luis seleccionaba ochenta de sus excelentes posts que escribe en su blog de ABC, y pedía a otros tantos periodistas, colegas, amigos, que escribieran un comentario sobre la entrada que les hubiera tocado en suerte.
Y, para mi suerte (qué bien me conoce), el texto que debía comentar era el que sigue:
Back to basics
Así que me senté a la máquina y esto es lo que me salió y aparece en el libro ’80 claves sobre el futuro del periodismo’ que hoy ha presentado en fcom en un acto en el que, encima, también he tenido el privilegio de participar.
Que los árboles tecnológicos nos impiden ver el bosque informativo me parece una evidencia. Por fortuna, una evidencia que pasará más pronto que tarde. Estoy convencido de que el periodismo, en su vertiente digital, volverá a su razón de ser. Y ya está tardando.
Han pasado 17 años desde la aparición del primer periódico digital y lo que ha ocurrido en este tiempo ha sido –es– una alocada carrera, en muchos casos sin sentido, por llegar primero a la red. Eso sí… sin medios humanos. Porque, por desgracia, en mi condición de consultor de medios compruebo cómo muchas Redacciones digitales son tratadas como apéndices, nutridas de becarios, de jóvenes periodistas sin experiencia. El resultado: un periodismo de telegramas pescado de agencias y radios, sin contexto ni sentido, sin contraste, sin profundidad. En suma, con pocas o nulas garantías de calidad y, mucho menos, de utilidad.
En estos tres lustros largos no se han superado ni los miedos ni las desconfianzas: el miedo empresarial al comprobar su incapacidad para reinventar su modelo de negocio, y la desconfianza profesional hacia unas plataformas de difusión que no entiende ni quiere entender.
Pero periodismo solo hay uno, siempre ha sido solo uno y es algo mucho más profundo y maravilloso que el hecho de difundir noticias. Es el arte y la ciencia de comunicar con sentido, de profundizar los hechos, de averiguar los antecedentes y prever los consecuentes, de descubrir protagonistas, de contar historias que el público necesita saber. En definitiva, ayudar a los ciudadanos a entender y manejar mejor el mundo que les rodea.
Ya es hora de que los medios superen la crisis de ansiedad que les asalta con internet: los lectores, náufragos en un océano de miles de medios y millones de ofertas informativas, se agarrarán al final a aquel periodismo que les transmita confianza, seguridad, profundidad, rigor y profesionalidad. En definitiva, a aquel medio que merezca su credibilidad. Como ha sido siempre.
Y colofón de orgullo: una ilustrísima persona participa con su sabiduría también en el libro.





